Por LA MESA HABLA | 29 OCTUBRE 2026 |
Hay mesas a las que nos sentamos para comer y otras que, además, nos invitan a pensar en lo que comemos. En las recetas que heredamos, en las personas que las mantienen vivas y en la capacidad de un restaurante para convertirse en lugar de encuentro. Esa es la idea que ha inspirado la III Mesa de la Cultura y la Gastronomía de Plademunt, el Restaurante Imaginario, convocada el 28 de octubre de 2026 en Alcalá de Henares: reunir a personas vinculadas con la cultura, las instituciones y las asociaciones de la ciudad alrededor de un patrimonio compartido.
La Mesa Habla
Plademunt: el restaurante que empezó siendo una idea
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Para comprender esta iniciativa conviene detenerse en el establecimiento que la impulsa. Plademunt, el Restaurante Imaginario no se llama así porque sus platos pertenezcan a la fantasía, sino porque nació de una imagen largamente construida por su cocinero. Iván Plademunt cuenta que pasó dos décadas imaginando cómo quería que fuera su restaurante, qué actividades acogería y qué orientación gastronómica le permitiría sentirse feliz cocinando.
Plademunt

Plademunt
Aquel proyecto abrió sus puertas el 28 de octubre de 2014. Desde su origen, combinó la actividad de restauración con una vocación formativa: un espacio donde comer, pero también aprender a cocinar, compartir conocimientos y acercar la gastronomía a niños y adultos. Su condición de escuela no es un añadido decorativo, sino parte de la idea que dio forma al establecimiento.
Su cocina encuentra inspiración en los sabores, los ingredientes y las tradiciones del Mediterráneo. El restaurante declara una apuesta por la proximidad, el respeto medioambiental y la elaboración artesanal, que comienza en su pan de masa madre. De ahí que haya obtenido el sello de calidad «M de Madrid» y el sello de Calidad Artesana, unos reconocimientos que avalan el compromiso del establecimiento con los productos locales, la autenticidad y la elaboración artesana.


cultura y gastronomía
Una mesa para tender puentes en Alcalá
Plademunt, el restaurante imaginario
La III Mesa de la Cultura y la Gastronomía prolonga esa voluntad de abrir el restaurante a algo más que el servicio de comidas: convertirlo en un espacio donde puedan surgir conversaciones y proyectos compartidos.
La invitación firmada por Iván Plademunt expresaba con claridad el propósito del encuentro: «seguir tendiendo puentes entre la cultura, la gastronomía, las instituciones y las asociaciones de nuestra ciudad«. No planteaba únicamente una celebración culinaria, sino un espacio para compartir ideas, impulsar colaboraciones y dar forma a iniciativas que enriquecieran la vida cultural y gastronómica de Alcalá de Henares.
Plademunt, el restaurante imaginario

Plademunt, el restaurante imaginario
La elección del formato resulta significativa. Una comida permite conversar desde una cercanía distinta a la de una presentación formal. Los platos marcan pausas, despiertan recuerdos y ofrecen un tema común desde el que empezar a hablar. Aquí, el cocido madrileño funciona como centro de la propuesta: una receta reconocible que se convierte en argumento para pensar en identidad, transmisión y patrimonio.
Y porque la cultura también se cocina alrededor de una mesa, claro que sí.
Iván Plademunt
Los ocho vuelcos: el cocido madrileño como relato gastronómico
cocido madrileño
El hilo conductor de esta edición ha sido el cocido madrileño, presentado en un menú de ocho pases que llevaba por título «Los ocho vuelcos». A su lado, los vinos de Viña Bardela, bodega familiar de Venturada (subzona El Molar, zona norte de Madrid), han completado una propuesta que mira al territorio desde el plato y desde la copa. Una manera de hablar de cultura sin separarla de la vida cotidiana.
cocido madrileño

cocido madrileño
Un viaje por la historia del cocido madrileño es el subtítulo elegido para el menú. La propuesta no se ha limitado a presentar sus componentes por separado: los ha organizado en ocho capítulos, con títulos que enlazan pan, literatura, aprovechamiento, huerta y memoria.
El recorrido comenzaba con «El pan de cada día», una tostada de pan artesano de Plademunt, siendo ésta una apertura sencilla y coherente con la importancia que el restaurante concede a su propia elaboración panadera. Antes de entrar en el universo del cocido, la mesa reconocía un producto básico de la casa.
Alcalá de Henares


El antes y el después de esa tostada de pan artesano… sin comentarios.
restaurantes en Alcalá de Henares
Después llegó «La olla de Cervantes», un buñuelo de cocido cuyo nombre introducía el vínculo literario con el que jugaba el menú, seguido de «La cocina del aprovechamiento», una croqueta cremosa de cocido. Impecables ambas elaboraciones.
restaurantes en Alcalá de Henares


Buñuelo y croqueta, croqueta y buñuelo, imposible decidir con cuál quedarte…
restaurantes en Alcalá de Henares
El cuarto capítulo, «El primer vuelco», presentaba una sopa tradicional de fideos. Tras los bocados iniciales, el menú volvía a una elaboración directamente reconocible, capaz de situar al comensal en el centro del plato que daba sentido a toda la comida.
cocido madrileño

cocido madrileño
Con todo esto, volvieron al camino real y siguieron por él a la ventura, sin otro disignio alguno.
Miguel de Cervantes, en su libro Don Quijote de la Mancha
cocido madrileño
El almuerzo continuó con «La huerta del cocido», de col y patata, y «La pringá», dedicada a las carnes. El séptimo pase, «El tercer vuelco», concedió protagonismo al morcillo de ternera meloso. La estructura invitaba así a detenerse en elementos que podrían compartir fuente, pero que aquí recibieron su propio espacio.
Plademunt



eventos en Madrid
El cierre correspondió a «La memoria sefardí», una torrija sefardí. Su función dentro del menú fue clara: terminar el recorrido con una evocación dulce de nuestra memoria culinaria.
eventos en Madrid

Plademunt
Viña Bardela: una historia familiar en la Sierra Norte
Viña Bardela
La bodega participante en el almuerzo ha sido Viña Bardela, que se encuentra en Venturada, en la Sierra Norte de Madrid, y sus orígenes se remontan a 1934, cuando Ramón Cid Revilla inició una actividad vitivinícola que ha continuado durante tres generaciones (la cuarta ya se está preparando). Su historia pertenece a ese tejido de empresas familiares en las que cultivar, elaborar y vender vino forman parte de un mismo proyecto.
La Mesa Habla

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Entre las variedades con las que trabaja la bodega figuran Tempranillo, Garnacha y Syrah para los tintos, junto con Viura, Malvar y Airén entre las blancas. Esa diversidad ofrece una imagen más amplia del viñedo madrileño y de las posibilidades de una bodega situada al norte de la región.
Viña Bardela también abre sus puertas al visitante mediante experiencias de enoturismo que combinan viñedo, bodega y cata. Es una prolongación coherente de su trabajo: permitir que el vino se conozca no solo como producto terminado, sino desde el paisaje y las tareas que lo hacen posible.
Viña Bardela
Sabiduría popular
Alcalá de Henares
Hay algo profundamente reconfortante en sentarse a la mesa con amigos y un cocido madrileño por delante, cualquiera que sea su versión. En tres vuelcos, en ocho pases, con la receta de casa o con la mirada de un cocinero que se atreve a contarla de otra manera. Podemos discutir sobre los garbanzos, los fideos o el orden del servicio, pero esas pequeñas diferencias también dan conversación. Y siempre hay alguien que recuerda cómo lo hacía su madre o su abuela o quien defiende una segunda ración más generosa.
Lo mejor sucede cuando dejamos de estar pendientes del reloj. Entre una cucharada y otra, las conversaciones encuentran su sitio: nos ponemos al día, nos reímos de algo que hemos contado muchas veces y, a veces, acabamos diciendo aquello para lo que no habíamos encontrado el momento. No hace falta que todo sea importante. También se agradece poder hablar de cualquier cosa con quienes nos hacen sentir a gusto.
Plademunt

Las ganas de volver a reunirnos son una buena manera de saber que hemos comido algo más que bien.
Plademunt
La iniciativa de Plademunt ha propuesto una relación fértil entre gastronomía y cultura: no utilizar una como simple acompañamiento de la otra, sino reconocer que ambas pueden participar en una misma conversación. Plademunt aporta su cocina; Viña Bardela, una trayectoria ligada al vino madrileño; la convocatoria, el deseo de conectar a quienes trabajan por la vida cultural y asociativa de Alcalá de Henares.
Alcalá de Henares
Vuelva a cobrar su burra, y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta de camino.
Miguel de Cervantes, en su libro Don Quijote de la Mancha
La Mesa Habla
PLADEMUNT, EL RESTAURANTE IMAGINARIO (Acceder a la web de Plademunt, el Restaurante Imaginario)
Calle Francisco Díaz, 1 | 28801 ALCALÁ DE HENARES (MADRID)
Contacto: +34 918 77 63 37





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