mesa-habla-berenjenas
LA MESA HABLA PRODUCTO RECETAS

La berenjena, humildad con sabor sublime

Si escribimos en Google la palabra berenjena, nos topamos con diez millones de resultados, aproximadamente. Vídeos, recetas, propiedades o beneficios, productores y agricultores, todos podemos hablar de este producto que está presente en todos los países del Mediterráneo. Es una hortaliza humilde a la que se le saca mucho partido en la cocina. Y, no lo olvidemos, con multitud de propiedades beneficiosas para la salud.

Origen de la berenjena

Investigadores de distintas partes del mundo han dictaminado que el origen de la berenjena está en Asia, en algún lugar de India y China. Parece ser que allí se cultivaba 2.000 años antes de Cristo.

Y esto es curioso porque el origen de otros “parientes” de la misma familia que las berenjenas (solanáceas, como el tomate, el pimiento y la patata) se encuentra en África. Lo cierto es que, sea cual sea su origen, a esta hortaliza la encontramos -desde la Edad Media- en todos los países del Mediterráneo. Con esta longevidad, ¡bien se merece un homenaje!

mesa-habla-verduras

En España destacamos la cosecha de Castilla La Mancha con su propia denominación de origen, Berenjenas de Almagro. Estas berenjenas son de tamaño pequeño, produciéndose y elaborándose en varios municipios de la provincia de Ciudad Real. Se las somete a un proceso de conserva que consiste en la cocción, aliño, fermentación y envasado.

mesa-habla-berenjenas-almagro

Una hortaliza muy beneficiosa para nuestra salud

Según la época, a la berenjena se la mira mejor o peor. Y es que hay una máxima en relación con esta hortaliza que no se puede obviar: siempre se tiene que comer cocinada, nunca en crudo.

mesa-habla-berenjenas-planta

Posiblemente, en el pasado se consumía cruda y causaba más de un problema, sobre todo digestivos. Tampoco la beneficiaba en nada su parecido con la belladonna, una planta venenosa. Durante siglos no fue utilizada en la cocina por esa mala fama. La primera documentación que existe en castellano por escrito data del siglo XV.

La berenjena se introdujo en América por los españoles en la época de la colonización, trasladando su cultivo y las diferentes formas de prepararla para su consumo. Con el paso de los años, los habitantes del nuevo continente fueron adaptando esta hortaliza a su gastronomía.

Belladonna a la izquierda. Flor de la berenjena a la derecha

Hoy día algunos se resisten a tomarla porque tiene tendencia a absorber la grasa durante su preparación, pero todo radica en cómo la preparemos. Es un alimento con muchas propiedades muy beneficiosas que, por algo, forma parte de muchos platos de las cocinas de Oriente Medio, Asia y sur de Europa.

Propiedades de la berenjena

Se encuentra en diferentes formas, colores y tamaños y en comparación con otras frutas, hortalizas y verduras, su valor energético no es alto.

Hay que tener en cuenta que la berenjena se compone de un 92% de agua. Contiene escasas vitaminas o proteínas, y el mineral que más abunda es el potasio, por lo que, como vemos, su contenido calórico es casi inexistente.

Beneficios que obtenemos

  • DIGESTIVOS. Además de agua en un gran porcentaje, la fibra es uno de sus principales componentes, que se encuentra en la piel y en las pepitas.
  • DIURÉTICOS Y DEPURATIVOS. Es un alimento ligero cuando se cocina de una manera adecuada. Favorece la eliminación de líquidos, al ser el potasio el mineral que más contiene y carecer prácticamente de sodio (no tenemos que echar mucha sal al cocinarla). Esta función diurética ayuda al trabajo de los riñones.
  • ES BUENA PARA EL HÍGADO. Por la fibra que contiene, y también por unos alcaloides (sustancias exclusivas de la berenjena, que le dan el sabor amargo) que estimulan la función del hígado. Éstos favorecen la digestión de las grasas.
  • ES ANTIOXIDANTE, por ciertos pigmentos de la piel.
  • ES BUENA PARA EL SISTEMA NERVIOSO. Aunque en muy poca cantidad, contiene vitaminas B1, B6 y magnesio, que mejoran el estado de ánimo y ayudan a reforzar el sistema nervioso.
mesa-habla-berenjenas

Esos efectos se consiguen a través de las recetas y también con la ayuda de infusiones: se corta la berenjena en daditos que se hierven durante unos minutos, y se toma esa infusión a lo largo de la jornada. Aunque incluso hay quien no la hierve: esa berenjena cortada en daditos se mezcla con 1 litro de agua y se dejar macerar durante 24 horas. Se retira la berenjena y nos tomamos el agua. Si el resultado no nos gusta demasiado, se puede mezclar con el zumo de un limón.

Faceta culinaria de la berenjena

Frita es la opción menos aconsejable, a no ser que se sumerja en agua y se le añada sal. Así no absorberá tanta grasa.

Al horno es la alternativa más saludable. Y la favorita de los países en Oriente medio y en la dieta mediterránea, teniendo muchos de esos países un lugar destacado para la berenjena en sus recetarios (el tajín marroquí, la moussaka griega, el mderbel argelino, la ratatouille francesa o la maqluba palestina entre otros).

Y en todas partes se preparan las berenjenas rellenas: de carne, de atún, de arroz… ¡cada uno que tire de su imaginación y de su despensa! Al ser una hortaliza que encaja perfectamente con otros ingredientes como la cebolla, el calabacín, el ajo, el tomate o el pimiento, admite múltiples elaboraciones.

mesa-habla-berenjenas-rellenas-carne-gratinadas

Receta de Escalivada

En España la berenjena es ingrediente básico de la escalivada, que vamos a preparar.

La escalivada es un plato típico del levante español (Cataluña, Murcia, Valencia y también en algunas zonas del Bajo Aragón, a medio camino entre las provincias de Zaragoza, Teruel, Tarragona y Castellón). Y también se prepara en las casas de toda España. Para el poco esfuerzo que requiere, obtenemos un plato rico, que se come solo o que acompaña perfectamente a carnes y a pescados, donde todo el protagonismo se lo llevan las verduras.

mesa-habla-escalivada
Escalivada

Escalivar” significa “asar al rescoldo” en catalán, de ahí su nombre. Y es que originariamente la escalivada se preparaba a las brasas: berenjenas, tomate, pimiento y cebolla adquieren un sabor ahumado muy sabroso.

Para no renunciar a este manjar por no tener brasas en casa, se preparan al horno, de una forma muy sencilla.

Ingredientes

  • 2 berenjenas
  • 3 pimientos rojos
  • 3 tomates
  • 1 cebolla
  • AOVE y sal

Elaboración

  • Precalentamos el horno a 200º C.
  • Ya lavadas las verduras, se colocan en una fuente de horno (mejor pinchar las berenjenas con un cuchillo), excepto los tomates, que los añadiremos más adelante porque se hacen antes.
  • Se rocían las verduras con AOVE y se introducen en el horno (media altura), aproximadamente una hora (también depende del tamaño de las verduras, hay que vigilar el asado)
  • Cuando haya transcurrido media hora, se añaden los tomates. Comprobamos el resto de las verduras, por si tenemos que darle la vuelta a alguna que se esté dorando de más.
  • Una vez terminado el tiempo de cocción, apagamos el horno y dejamos enfriar.
  • Procedemos a pelar las verduras retirando las pepitas y la piel exterior de la cebolla, y troceamos en tiras largas. Se sirve con AOVE y sal. También hay quien le echa pimienta negra o ajo en trozos muy pequeños o, incluso, picado.
mesa-habla-escalivada

Sabiduría popular

A mediados del siglo XVI, Andrés Laguna -médico del emperador Carlos V-, habla en sus tratados de los extensos cultivos de berenjenas que había en Toledo, donde incluso se hacía conserva de esta hortaliza siguiendo la tradición y gusto morisco y judío.

Dios me dé en mi casa tomates y berenjenas y no perdices y salmones en la ajena.

Anónimo

No Comments

    Leave a Reply

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.